Inspectores de trabajo en Huelga PERÚ A UN PASO DE LA VERGÜENZA INTERNACIONAL EN MATERIA LABORAL

SUNAFIL Comunicado 2017

Una de las razones por las que no se avanza de manera más clara y rápida en la formalización de la fuerza laboral, radica en la debilidad del Estado para fiscalizar el cumplimiento de las normas laborales. Sin considerar el amplio bolsón de micro y pequeñas empresas que no están en el radar de la Autoridad de Trabajo (y que evaden deliberadamente o tienen diversas dificultades para cumplir con la legalidad laboral), existe un 9% de trabajadores informales laborando en empresas grandes (con una planilla de más de 100 trabajadores), lo que representa un número importante de asalariados. Formalizar a este sector informal dentro de la formalidad empresarial contribuiría a reducir la informalidad laboral de manera significativa.

En el Perú las inspecciones de trabajo distan mucho de cumplir plenamente con las funciones que son su razón de ser. A pesar que en los últimos años se tomaron medidas orientadas a fortalecer este órgano operativo del Estado (en el 2006 se aprobó la Ley General de Inspección del Trabajo y en el 2012 se creó la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral), la realidad concreta es que el Estado no ha procurado los recursos institucionales y financieros necesarios para un eficiente y oportuno funcionamiento del sistema de inspecciones laborales. Por lo menos no en la provisión y atención que recibieron otras entidades reguladoras o supervisoras (como la SUNAT o OSINERGMIN, entre otras). Continúe leyendo

Textiles en pie de lucha

Autor: Enrique Fernández–Maldonado

(Fuente: HispanTV)

El martes 23, centenas de trabajadores textiles paralizaron sus labores en diversas ciudades del país, demandando la derogatoria del régimen laboral que los regula hace casi cuarenta años. Por eso, la Comisión de Trabajo del Congreso agendó para este martes la discusión del proyecto de ley N° 509–2016–CR, que plantea cambios al D. Ley N° 22342 de Exportaciones No Tradicionales (ExNT)

En TrabajoDigno.pe publicamos un informe de por qué se debe derogar este régimen laboral, largamente cuestionado por los trabajadores textiles. Acá resumimos algunos de nuestros argumentos. Continúe leyendo

Propuestas alternativas al proyecto de Ley sobre Empleo Juvenil presentado por el Ejecutivo

Foro Jóvenes

La presentación de un proyecto de ley sobre Empleo Juvenil por el Ejecutivo abre una oportuna discusión sobre el tipo de política que debe aplicarse para atender a este sector específico de la población. Las centrales sindicales y otros actores han cuestionado la iniciativa del gobierno, en parte por no haberla presentado para su discusión en el Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo (CNTPE), en parte por su contenido. El Ministro Alfonso Grados declaró a CARETAS (12/05/17) que esta iniciativa mantiene todos los derechos del régimen laboral general, por lo que los trabajadores no tendrían razón para oponerse.

En esta entrega de TrabajoDigno.pe presentamos algunas ideas y propuestas para abrir el debate sobre este proyecto de ley y para mejorar su contenido. Pero antes, daremos cuenta brevemente de la situación laboral de los jóvenes peruanos en la actualidad. Continúe leyendo

22 de Marzo DÍA INTERNACIONAL DEL AGUA: UN ELEMENTO FUNDAMENTAL PARA EL MUNDO DEL TRABAJO

Comunicado FENTAP Portada informe Agua

La reciente emergencia nacional, como consecuencia de los huaicos, inundaciones y su impacto en la seguridad y condiciones de vida de la población, deben llamarnos la atención sobre los retos que tenemos los peruanos por delante. No solo sobre cómo encarar la reconstrucción de la infraestructura dañada, tanto la inmobiliaria como la productiva y comunicacional. Sino sobre todo, cómo hacerlo para reducir al máximo el riesgo de que futuros desastres naturales impacten de la forma y magnitud en que lo han hecho estos días.

Un aspecto clave (no solo en tiempos de emergencia), sobre el que poco se discute, es la gestión del agua potable. Pasamos años, décadas, sufriendo embates de la naturaleza que nos advierten permanentemente sobre lo precarias que son nuestras construcciones y lo expuestas que están nuestras principales fuentes y reservas hídricas, principalmente las que abastecen el consumo humano. Un dato que no debemos de perder de vista es que pese a los avances registrados en los últimos años, todavía un porcentaje amplio de peruanos no accede a servicios de agua potable y saneamiento, o no lo tienen permanentemente. Continúe leyendo

URGE UN DEBATE NACIONAL

6ab005be-7f4a-4bcf-beb4-aec45a244465(Foto: Teodoro Nuñez Ureta)

Autor: Enrique Fernández – Maldonado Mujica

Los anuncios hechos por el ministro de Trabajo, Alfonso Grados Carraro, en torno a una reforma laboral que se aprobaría a mediados de año, no han merecido mayor análisis en medios. Esta se daría al amparo del objetivo del gobierno de impulsar la formalización empresarial y laboral. Aunque lo expuesto hasta el momento deja varios cabos sueltos y no pocas preocupaciones.

El ministro ha sido escueto en sus declaraciones. Si bien no ha explicitado cuál será el enfoque que aplicará el gobierno, su intención de “facilitar el ciclo laboral” (contratación y cese de personal) se asemeja demasiado al discurso empresarial exigente de una mayor flexibilización y desregulación laboral. El problema con este enfoque –que se aplica sin corta pisas desde la década de 1990– es que ha fracasado en sus objetivos de impulsar el empleo formal y de calidad. Continúe leyendo

¿Zavala progresista?

Autor: Enrique Fernández-Maldonado (en Diario Uno, 31 de julio 2016)

El primer discurso presidencial de PPK ha sido calificado de sobrio, previsible e incluso, para algunos, esperanzador. En cuarenta y cinco minutos retomó algunas de sus ofertas electorales; planteó metas de cara al Bicentenario y conminó públicamente a su gabinete a cumplirlas. En suma, lo más cercano a un estadista en el gobierno.

En materia laboral destacó el objetivo de incrementar la formalidad al 60% de la población económicamente activa (PEA). Una meta ambiciosa, considerando el punto de partida (7 de cada 10 peruanos trabajan sin derechos ni seguridad social). En su discurso, Kuczynski adelantó que implementará medidas tributarias y administrativas (orientadas a las micro y pequeñas empresas) como incentivo para transitar el camino a la legalidad.

Sin embargo, sería su primer ministro –Fernando Zavala– quien profundizaría en el planteamiento de PPK. En La Hora N (28/07/16) torearía a un insidioso Jaime de Althaus, que casi le exigía profundizar la flexibilización laboral. Por el contrario, Zavala identificó a la productividad como principal factor explicativo de las tasas altas de informalidad empresarial.

Para el primer ministro, serían la falta de información y un sistema tributario engorroso los principales obstáculos a encarar. Como solución planteó la implementación de un régimen simplificado denominado 10×10 (10% de impuesto a la renta, por 10 años, para las empresas que tributen menos de 10 millones de soles anuales). A lo que sumaría la articulación de empresas de diverso calado. El resto de medidas (seguro de desempleo, etc.) las expondría en detalle en su presentación ante el Congreso. No hizo referencias a cambios en la legislación laboral.

¿Son estas medidas suficientes? Julio Gamero –siguiendo las tesis de Mario Tello– plantea que la informalidad laboral no es una decisión voluntaria, sino una salida ante la falta de oportunidades en la economía formal (Perú Hoy, Desco, 2016. Pp. 285-303). El problema estaría en los bajos niveles de productividad y la incapacidad para generar excedentes de un sector mayoritario de unidades productivas. El déficit institucional radicaría en la prácticamente nula regulación y fiscalización gubernamental, así como la ausencia de políticas sectoriales.

Con todo, el sustrato ideológico del gobierno justifica las preocupaciones que algunos sectores han manifestado públicamente. La congresista del FA, Indira Huilca, opinó que “PPK habló de formalización, pero no mencionó si lo conseguirá respetando derechos laborales” (LR, 29/07/16). Es probable, sin embargo, que el nuevo gobierno se cuide de adentrarse en terrenos sensibles para una ciudadanía que ha demostrado capacidad de movilización y resistencia. Estaremos atentos.

Retos y prioridades del Ministerio de Trabajo

Autor: Enrique Fernández-Maldonado (en Diario Uno, 24 de julio 2016)

Dos opciones enfrenta el próximo ministro de Trabajo, Alfonso Grados Carraro. O mantiene la cartera como está, convertida en un anexo del Ministerio de Economía, en mesa de partes de la Confiep. O asume un camino más costoso y riesgoso, pero al mismo tiempo ambicioso y gratificante, como es devolverle autoridad y respeto al MTPE. ¿Cómo? Cumpliendo con su rol regulador de las relaciones de trabajo. Convirtiéndolo en un activo promotor del empleo digno. En el ente articulador de los ministerios sociales y productivos. Devolviéndole la función social que algunos despistados le niegan interesadamente.

Pero para avanzar hacia ese ministerio que hoy no es, hacen falta dos cosas: voluntad política y recursos financieros. ¿Los tendrá el nuevo ministro? Acá listamos una serie de retos y prioridades que deberá asumir, siempre que quiera trascender la mediocridad y conformismo de las últimas gestiones.

Relanzar las inspecciones. El nacionalismo lo intentó al crear la SUNAFIL. Sin embargo, una combinatoria de presiones empresariales, escasos recursos y una dirección errática, hicieron de la superintendencia un bluff burocrático. Según el Sindicato de Lima Metropolitana, se necesitan 2,000 inspectores a nivel nacional. Actualmente son apenas 105 a nivel nacional, 97 de los cuales están en Lima.

Sacar al MTPE de la orfandad presupuestal. Los recursos asignados a la función Trabajo representan este año apenas el 3.2% del presupuesto público y el 0.04% del PBI. Está en el ministro AGC (y en el MEF) revertir esta situación. En esta tarea se puede apoyar en el fujimorismo, que incluyó en su plan de gobierno mejoras presupuestales y cuenta con mayoría parlamentaria para ello.

Evaluar la pertinencia y sentido de los programas de empleo. A estos se orientan ¾ partes del presupuesto sectorial. Sin embargo, un estudio reciente de OIT (2016) encuentra que Trabaja Perú –el programa de mayor alcance– aumenta la “inserción” informal o autónoma de los beneficiarios (menos de 50 mil el 2014); y en menor medida el empleo asalariado. Estos resultados se explican no solo por los escasos recursos invertidos (a nivel regional estamos a la cola en este tipo de programas), sino porque es el mercado –y no el ministerio– el espacio dinamizador del empleo.

Replantear el proceso de descentralización. Tal como fue diseñado, ha implicado diversas dificultades. La transferencia de competencias a los gobiernos subnacionales encontró resistencias en las Direcciones Regionales, carentes de personal y recursos, cuando no sometidas al poder económico local o transnacional. En este escenario, la Autoridad de Trabajo perdió legitimidad y credibilidad, pero sobre todo capacidad operativa. Especialmente en el manejo de los conflictos laborales.

Reformas ineludibles. Aprobar una Ley General del Trabajo (como propone el FA), en las actuales circunstancias (con un congreso neoliberal), no es estratégico. Sí lo es exigir algunos cambios que el próximo gobierno deberá encarar inevitablemente y que están relacionados con las recomendaciones hechas por el Departamento de Trabajo norteamericano, que exige al Estado peruano modificar el régimen laboral de las exportaciones no tradicionales, por vulnerar derechos colectivos y sindicales. El gobierno tiene hasta diciembre de este año para acatarlas. De lo contrario, podrían suspenderse las ventajas arancelarias obtenidas en el marco del TLC.

Designar funcionarios competentes. Estos deben ser especialistas ética y profesionalmente solventes. Ubicar a ex funcionarios cuestionados en cargos de dirección, puede resultar contraproducente si quiere mantener buenas migas con el movimiento sindical (http://www.sindicalistas.net/).

Promover el diálogo social, como lo hiciera su padre Alfonso Grados Bertorini. La aprobación del convenio OIT sobre el salario mínimo, incorporando criterios técnicos para su ajuste periódico, es una primera gran tarea para el Consejo Nacional del Trabajo. Volveremos sobre ello.

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Pero para avanzar hacia ese ministerio que hoy no es, hace falta dos cosas: voluntad política y recursos financieros. ¿Los tendrá el nuevo ministro? Acá listamos una serie de retos y prioridades que deberá asumir, siempre que quiera trascender la mediocridad y conformismo de las últimas gestiones.

Cuestión de Grados

Autor: Enrique Fernández-Maldonado (en Diario Uno, 17 de julio 2016)

El nombramiento de Alfonso Grados Carraro (AGC) como Ministro de Trabajo, sorprende menos por su perfil ideológico que por el particular hecho de asumir un cargo anteriormente ocupado por su padre, el recordado Alfonso Grados Bertorini (1925-2010). Una coincidencia pocas veces vista, acaso la única, lo que enaltece (y complejiza) el reto.

AGC está estrechamente vinculado al sector privado. El semanario de Hilderbrandt (01/07/16) lo calificó como el “hombre fuerte de Backus&Johnson”. El Frente Amplio le atribuye “una gran cantidad de procesos laborales derivados de tercerizaciones fraudulentas”, que han terminado con sentencias judiciales por violaciones a derechos laborales (Comunicado público, 14/07/16). El congresista Yonhy Lescano (AP) denunció un evidente conflicto de interés en el nombramiento de un representante de una transnacional en la cartera de Trabajo (Hora N, 15/07/16).

A diferencia de su hijo, a Grados Bertorini –periodista, funcionario internacional, embajador– se le recuerda como un dedicado promotor del diálogo y la concertación. En su paso por el Ministerio de Trabajo (1980-1983) impulsó múltiples espacios de negociación tripartita (entre el Estado, trabajadores y empresarios), en el marco de una accidentada transición democrática e intensas movilizaciones sociales, como fue el segundo belaundismo.

En un paper sobre los procesos de diálogo social en el Perú, Sagasti y Prada (2005) encuentran que la Comisión Nacional Tripartita, que empujara esforzadamente Grados Bertorini, logró que: “Los empresarios participaran en la orientación de las políticas económicas, los trabajadores en la protección de sus ingresos reales y el Gobierno contara con el apoyo de estos grupos para su política antiinflacionaria”.

Prueba de su talante democrático lo encontramos en su última entrevista, brindada a un estudiante universitario: “Yo me iba a parar las huelgas más importantes, que no eran pocas. Iba a donde sea a conversar con cada parte. Claro, en ese tiempo el diálogo todavía era importante” (http://oigaenlinea.blogspot.pe/).

No extraña, por eso, el cuarto lugar que ocupó en la Encuesta de Poder (1981 y 1982), publicada anualmente por la revista Debate. Muestra del respeto granjeado en ambos lado de la mesa.

Las diferencias en cuanto a las trayectorias de padre e hijo son evidentes. Lo cual no sentencia de antemano una mala gestión del nuevo ministro, si bien instala comprensibles dudas. Está en AGC aminorar las preocupaciones y suspicacias que diversos sectores han expresado con su nombramiento.

La próxima semana listaremos las tareas prioritarias que deberá enfrentar en un sector disminuido y soslayado intencionalmente por los últimos gobiernos.

El Frente Amplio y la Ley General de Trabajo

Autor: Enrique Fernández-Maldonado (en Diario Uno, 19 de junio 2016)

De la agenda planteada por el Frente Amplio (FA) al próximo gobierno, quiero destacar un punto clave y al mismo tiempo complejo de concretar: la aprobación de la Ley General del Trabajo (LGT).

Esta ha sido una demanda del movimiento sindical desde que se inició la transición democrática el 2001. Entonces hubo consenso entre las fuerzas políticas y sociales sobre la necesidad de ordenar el complejo entramado normativo laboral, restituyendo garantías fundamentales conculcadas por el fujimorismo. Sin embargo, a pesar de formar parte de los objetivos del Acuerdo Nacional (2002) y de haberse consensuado hasta un 85% del proyecto de ley elaborado por el Consejo Nacional del Trabajo (con participación de empleadores, trabajadores y Estado), han pasado tres gobiernos sin que se concrete su aprobación.

¿Qué hace creer al FA que con un gobierno de derecha y una megabancada fujimorista se podrá aprobar una reforma laboral que recoja el sentido original de la LGT? ¿Cuál es la táctica o estrategia que piensan implementar para lograrlo?

En su tesis de maestría en ciencias políticas, Leonidas Ramos describió el carácter “informal y bloqueador” del lobby ejercido por gremios empresariales (CONFIEP, SNI, CCL), estudios de abogados y consultores privados, abocados en ponerle frenos a la LGT. Como gran operador de este boicot está el Ministerio de Economía y Finanzas, “el verdadero autor de la política laboral de los últimos gobiernos” (Entrevista a Miguel Canessa. TrabajoDigno.pe, 14/06/16). ¿Bastará la movilización ciudadana para desbloquear esta coalición antilaboral y antisindical?

La aprobación de una nueva LGT es fundamental para devolverle equilibrio al sistema de relaciones laborales. Para avanzar –como bien señaló Veronika Mendoza– hacia una legislación que regule adecuadamente la contratación temporal y promueva el empleo estable. Pero, ojo, es necesario ponderar el piso desde donde se parte. El escenario es desfavorable para apostar por cambios progresistas a la legislación. No contamos con un movimiento sindical fuerte y movilizado. Tampoco con líderes de opinión con interés o conocimiento en el tema. Los medios de comunicación son caja de resonancia de los gremios empresariales. En este contexto, los riesgos son altos. Javier Neves advertía hace poco que, “con la correlación que tenemos, si vamos a una asamblea constituyente o a una nueva LGT, lo que va a salir es algo peor de lo que tenemos actualmente” (Trabajo&Desarrollo N° 13, Marzo 2016).

¿Significa esto que debamos abandonar esta bandera? No, y hace bien el FA en colocarlo entre sus prioridades. La cuestión está en el cómo y cuándo impulsar este proceso. Quizá el escenario exija enfilar baterías hacia la reforma del sistema de pensiones, actualmente en agenda, a fin de asegurar el acceso universal a la seguridad y protección social al conjunto de la población.

Hoja de Ruta laboral de PPK

Autor: Enrique Fernández-Maldonado (en Diario Uno, 12 de junio 2016)

En primer lugar está el comunicado público que difundiera el 1° de mayo, a propósito del Día del Trabajador. De los ocho puntos que conforman el pronunciamiento, destaco “la creación de 3 millones de nuevos puestos de trabajo formales con todos sus derechos”; “el incremento progresivo de la remuneración mínima vital, mejorando la productividad”; “el incremento salarial del sector público, especialmente de los policías, médicos, militares y profesores”. En este comunicado se habla “de mejorar las pensiones de jubilación de los beneficiarios de (la leyes) 1990 y 20530”.

Otros puntos tratados en este comunicado coinciden con los acuerdos firmados con la CGTP el 17 de mayo. Con la central sindical los compromisos se enfocaron en los derechos colectivos. El respeto a la autonomía sindical y de los derechos a la negociación colectiva y la huelga, especialmente en los regímenes laborales especiales. La adecuación de la legislación del sector público a las observaciones hechas por el Tribunal Constitucional a la Ley Servir. La aprobación de una Ley General del Trabajo, el gran pendiente de la transición democrática.

Días antes, el 11 de mayo, se reunió con la Federación de Trabajadores de Construcción Civil. En la sede sindical de Cangallo, PPK suscribió la “Declaración por el crecimiento, la seguridad y los derechos laborales en el sector de la construcción”, donde se compromete a promover la reactivación económica, el respeto a los derechos laborales y la lucha contra las mafias en el sector construcción. El documento fue suscrito por dirigentes sindicales y empresarios del sector, en lo que representa uno de los gestos de diálogo social más importantes en los últimos años.

A nivel internacional están las exigencias hechas por el Departamento de Trabajo norteamericano al Estado peruano, en el marco del capítulo laboral del TLC. De acuerdo al informe presentado por la Oficina de Asuntos Comerciales y Laborales (OTLA) en diciembre último, el gobierno peruano tiene plazo hasta fin de año para realizar un conjunto de medidas orientas a regular mejor la contratación temporal en el sector exportador y a fortalecer las capacidades inspectivas de la Autoridad de Trabajo.

Sobre este punto no se debatió en la última campaña. Pero, sin duda, será una piedra en el zapato de la próxima gestión, que estará entre la espada (las presiones empresariales por no modificar la legislación vigente) y la pared (los estándares comprometidos con nuestros socios comerciales y la continuidad de los beneficios arancelarios).

Cada uno de estos acuerdos servirá de termómetro para evaluar al nuevo gobierno en su relación con los sectores involucrados. Mal haría PPK en convertir estas demandas y compromisos en letra muerta, más cuando la gobernabilidad del país depende en gran medida del humor de la calle.